Mina Crandon “Margery” y sus sesiones de psicokinesis

Mina Crandon “Margery” y sus sesiones de psicokinesis

Mina Stinson nació en Ontario, Canadá en 1888 y se trasladó a Boston cuando tenía 16 años. Unos años después se casó con un tendero local llamado Earl P. Rand, con el que tuvo un hijo. Tras una operación que se le tuvo que realizar a Mina conoció a Le Roi Crandon Goddard, un prominente cirujano y ginecólogo. Ella se divorció en 1918, casándose a continuación con Crandon.

No poseía experiencias psíquicas en su juventud y no tenía ningún interés por ello, hasta que su marido mostró  atracción en 1920, porque asistió a una reunión que tuvo con Sir Oliver Lodge (1851-1940), un físico de gran fama, que después de la muerte de su hijo Raymond durante la 1ª Guerra Mundial había anunciado que creía en la vida después de la muerte y en su comunicación con los muertos.

Los Crandon vivían en el afluente Beacon Hill, en Boston, en la calle Cal. Una tarde del mes de mayo de 1923 el doctor Crandon invitó a varios amigos a una reunión en su casa. En torno a una mesa  descubrió supuestamente que su mujer tenía poderes psíquicos, en especial tenía la capacidad de levitar objetos, generar ruidos y plasmar espíritus. De repente estando en esa reunión la mesa se movió y se apoyó en dos patas, trataron averiguar cual de ellos era el médium y se demostró que era Mina.

Asombra que días antes un psíquico le dijera a ella que tenía habilidades sobrenaturales y que había un hombre joven que quería ponerse en contacto con Mina. El joven resultó ser su hermano Walter, que había muerto en 1911 en un accidente de tren. Este espíritu pronto se convertiría en su guía espiritual y junto a ella se haría famoso en el mundo entero. Él hablaba bruscamente y no espiritualmente, mas bien con palabras malsonantes.

La señora Crandon se hizo llamar “Margery”, un seudónimo para pasar desapercibida en su vida cotidiana. Era brillante y perspicaz, de unos treinta años, con ojos azules y el pelo largo y rubio, una mujer muy atractiva. Tuvo mucho éxito. También se rumoreaba que tenía algún lio amoroso con algunos de sus investigadores, silenciando así a sus detractores.

Algunos investigadores la estudiaron por mas de diez años. “Pocos de los investigadores tenían ninguna experiencia en este campo… Los que tenían experiencia, también, tendían a traer sus ideas preconcebidas y prejuicios junto con ellos. “escribió Brian Inglis. Christopher Milbourne hace mención de alambre o de pasadores luminosos. “Los Crandon no eran la clase de personas de quienes era fácil sospechar de que engañaran… Permitieron a los investigadores buscar las habitaciones en las que se llevaron a cabo las sesiones.

Mina también permitió que se inspeccionara antes. Se puso un kimono, medias de seda y zapatillas, e hizo su aparición en su [un espacio cerrado en el que Mina se sentaba] “gabinete”. Estaba abierto en la parte delantera, y adecuado para el investigador que quería ver cómo estaba y sentarse a su lado, y aunque las sesiones se llevaban a cabo en la oscuridad, además de un flash ocasional de “luz roja”, el contorno del cuerpo de Mina era atado con pasadores luminosos en su kimono, y bandas luminosas alrededor de sus muñecas y tobillos. O, a veces, sus muñecas y tobillos estaban unidos a la caja con alambre. Mina fue “controlada” en su lado derecho por su marido, que podría haber estado en connivencia con ella.

Inglis mitiga esta admisión perjudicial añadiendo, “El hecho de que Crandon estaba sentado a su lado, y él mismo fue controlado por otro lado, quería decir que no podía ser considerado responsable de los golpes lejanos, la música, las luminosidades y los movimientos y levitaciones de los objetos pintados y visibles con pintura luminosa, a menos que los Crandon estuviesen usando algún aparato tal como un brazo telescópico, con una “mano” y los “dedos “ , y un artilugio así no se encontró nunca “.

Nandon Fodor continúa, “Sin embargo, un control aún más satisfactorio fue ideado por BK Thorogood, una caja cúbica, hecha de capas de siete materiales diferentes, completamente insonorizadas, cerrada y con candado, que contiene un micrófono grande, muy sensible, conectadas por dos cables que salen de la caja hacia un altavoz lejano. Si bien los que estaban en la sala de sesión no escucharon la voz que Walter emitió desde el altavoz en una habitación distante, lo que demuestra que la voz tuvo su origen a través del cuadro. En tales condiciones, la independencia de las voces en las sesiones de Margery fue completamente demostrado”.

En 1924 la famosa y reputada revista Scientific American ofrece 5.000 dólares a quién pueda demostrar pruebas concluyentes de manifestaciones psíquicas, sir Arthur Conan Doyle recomienda a Mina como la persona perfecta para demostrar estos fenómenos, era joven, era guapa, no tenía problemas económicos y además su marido era hombre de ciencia, tenía las coartadas perfectas para demostrarlo.

Así fue como un jurado formado por varias personalidades del mundo de la ciencia y la investigación, entre ellos Harry Houdini, se introdujeron en una serie de sesiones espiritistas con Mina Crandon a la cabeza. Durante las sesiones hubo de todo, posesiones por su hermano Walter, trances, materializaciones entre otros y por un momento se pensaba que lo iba a lograr.

Algunos periódicos se adelantaron a afirmar que ganaría el premio y que sus poderes paranormales eran reales, y es que había bastantes discrepancias entre el comité, y casi cuando fueron a votar en positivo para Mina, Houdini (que en ese momento se encontraba fuera del país) se encolerizó tanto al enterarse que volvió al comité solo para demostrar el fraude de la médium. De hecho, esto supuso una etapa en los actos de Houdini, llegando a representar el fraude al público y a escribir un folleto que describía como se lograban algunos de los efectos más esenciales.

Cuando Mina Crandon estuvo a punto de ganar el premio brindado por Scientific American Magazine, Houdini participó aunque no había sido citado a la reunión de la comisión. Aparentemente la experiencia fue incuestionable. Los espíritus estuvieron muy activos durante la sesión. Se escuchó una campana, una voz llamó a Harry Houdini desde la oscuridad. Se trataba de Walter, el espíritu malhablado y grosero de un hermano muerto de la médium que estrelló un megáfono a sus pies. Cuando se volvieron a encender las luces, Houdini no dijo palabra sobre lo que había visto y oído. se despidió educadamente de la médium y se fue. Antes de llegar al hotel, farfulló entre dientes: “Sé cómo lo hace. Se trata de un fraude”.

En las siguientes sesiones requirió el uso de su cabina antifraude. Walter le llamó maldito bastardo y exigió que se largara de allí. Acabó prediciendo que muy pronto moriría.Cuando Houdini reveló los engaños, Conan Doyle el escritor de Sherlock Holmes, calificó su explicación de bazofia. Escribió una durísima perorata en la que llegó a exigir que renunciara a la investigación psíquica. Por su parte, Houdini le acusó de senilidad y le amenazó con llevarle a los tribunales.

Houdini inventó una caja de madera herméticamente cerrada en donde hizo entrar a Mina para que desde ahí convocase al espíritu de Walter e hiciera sonar un timbre dispuesto para él, el timbre sonó pero Houdini encontró después una regla articulada dentro de la caja y supuso que Mina la uso para tocar el timbre (con sus pies, claro) y así (junto con otras teorías que se imaginó durante las sesiones) desposeyó a la médium del premio de Scientific American, de una sola palpada. Vale la pena decir que Mina Crandon fue la causante de romper la amistad que desde tanto tiempo unían a Harry Houdini con Arthur Conan Doyle, uno por escéptico y el otro por fanático.

 

En 1925 volvió a ser juzgada por un comité, bajo la dirección de Gardner Murphy, William McDougall y un grupo de estudiantes y profesores de la Universidad de Harvard, que intentaron ver si era un fraude, pero no lo consiguieron. Si bien volvieron a reiterar el fraude, hubo muchas cosas que no se pudieron demostrar y que hoy en día dejan en duda el mundo de los médium, y haciendo de Mina Crandon una de las médiums más espectaculares de la historia.

Los increíbles ectoplasmas y la aparición de manos teleplasmáticas nunca pudieron ser clarificados, hasta el punto de levantar rumores como que el marido de Mina había alterado sus genitales para esconder la mano teleplasmática.

Esto no hizo que Mina dejase el espiritismo, de hecho mucha gente creía en sus facultades y siguió con sus sesiones hasta el día de su muerte en 1941.

En los archivos de Prince en ASPR hay documentos escritos por investigadores de Harvard, donde tenían una teoría, en la que decían que en el matrimonio de los Crandon se acabó el amor al poco tiempo de casarse y que Mina se pudo inventar esta historia de ser médium , porque él tenía miedo de la muerte y así le tenía ocupado y no seguiría pensando en divorciarse. En algún momento estuvo tentada de decir la verdad pero tenía miedo de que la dejara.

Margery fue el último caso famoso de la mediumnidad física que se mostrará como prueba de la realidad de los poderes de la mente sobre la materia, o la psicokinesis, hasta la llegada de Uri Geller 50 años más tarde. Con él acabó la era de los grandes mediums.

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