Ximena Blazquez, protectora de Ávila

Ximena Blazquez, protectora de Ávila

Esta gran Dama nació en Ávila y es muy poco conocida fuera de ella, ya que siempre pensamos mas en otras mujeres como Santa Teresa de Jesús o Isabel La Católica.

La historia comienza en aquellas murallas que fueron construidas sobre los muros que antes levantaron los romanos. Estas murallas protegieron a la ciudad en tiempo de la Reconquista de las tropas musulmanas, ya que el rey Alfonso VI de Castilla las mandó reconstruir por mediación de su yerno el Conde Don Raimundo de Borgoña, que estaba casado con su hija Doña Urraca.

Se cree que entre el año 1108 y 1109, se dio la orden a los soldados abulenses de que se dirigiesen al puerto de Menga, que es un puerto de montaña de la parte central de la provincia de Ávila,  a combatir a los musulmanes. Así se quedó la ciudad sin guarniciones. ni efectivos, en un momento en el que los invasores no se detenían ante nada para luchar contra los territorios que habían sido reconquistados por los cristianos a su vez.

El error de enviar a todos los soldados a combatir fuera de Ávila llegó a oídos de las tropas musulmanas, que estaban dirigidas por Abdalá Alhazen, que servía al califa de Córdoba. Estos vieron una gran oportunidad para atacar la ciudad, ya que sino solo podían penetrar esas murallas con un asedio que duraría mucho tiempo o ahora que estaba la ciudad desprotegida.

Ximena, estaba casada con Fernán López de Trillo, que era el alcalde de la ciudad de Ávila. Este había ido a la batalla con sus soldados, pero dejó a su esposa como gobernadora mientras él estuviera ausente. La víspera del ataque, Ximena tuvo conocimiento del avance del ejército musulmán hacia la ciudad. Debido a lo urgente de la situación y ante el impedimento de poder pedir ayuda, ordenó que se reunieran todos los hombres, mujeres y niños ante ella.

Cuando estuvieron todos congregados, mandó que entregaran a todas las mujeres las espadas, indumentarias y escudos de sus esposos, además de ocultar sus atributos bajo holgadas cotas y armaduras,  su pelo largo bajo los yelmos y los cascos de metal. A los niños y los ancianos también los hizo vestir como soldados, y les dijo que se dispusieran alrededor de toda la muralla con teas encendidas, hogueras y antorchas. Lo que quería era aparentar que un gran número de soldados defendían la ciudad.

Llegó el ejército musulmán y cuando se encontraban cerca de las murallas, una pequeña escaramuza de  abulenses se coló en el campamento de Abdalla Alhazen con el objetivo de hacer cundir el pánico. Ximena ordenó desde La Puerta de San Vicente, que tocaran las trompetas y que lanzaran gritos de ataque hacia ellos.

Las tropas musulmanas pensaron que la ciudad no había quedado tan desprotegida como habían considerado anteriormente. Abdalá en ese momento ordenó que se retiraran hacia Talavera. Y fue de este modo, que sin intentar siquiera el asedio de la ciudad, las tropas de los musulmanes se retiraron.

Cuando regresaron los soldados, reconocieron la valentía, astucia y fidelidad de Ximena a la Corona de Castilla. Ella y sus descendientes tuvieron a partir de ese momento voz y voto en el Concejo, que era donde se debatían las cuestiones de la ganadería, agricultura y en otras ocasiones  los asuntos administrativos y judiciales. Se cuenta también que desde entonces las mujeres abulenses tuvieron el gran privilegio de participar en todas las reuniones del Ayuntamiento.

No se puede saber si esta historia puede ser cierta, al no poder tener documentación sobre esta incursión de los musulmanes, pero lo que sí se sabe de seguro de que sí que hubo ataques de estas tropas por esos lugares. Yo siempre digo que algo debe tener de cierto ya que ha llegado hasta nuestros días.

Hay una estatua dedicada a Ximena en la Plaza de San Miguel en Ávila y se puede imaginar a aquella mujer que asustó a las tropas musulmanas y que lleva las llaves de la ciudad sobre una inscripción que relata lo que sigue:

Año 1108. Noche Oscura.
Ávila sitiada por los moros
y los hombres están lejos.
Ximena Blázquez reparte
a sus mujeres, ancianos
y niños por el Adarve, encienden
hogueras y arman un gran ruido.
Los asaltantes huyen atemorizados

En Sevilla, en la Plaza de España hay un azulejo representativo:

ÁVILA

En 1110 una mujer valerosa Ximena Blázquez dirige la defensa de Ávila y logra que los mahometanos levanten el cerco. Flanquean la escena sendos guerreros medievales, tal como aparecen en la batalla.

Original: pintado por Enrique Orce Mármol en la fábrica de la Vda. e Hijos de Ramos Rejano, en 1925. Fue sustituido por el realizado en 1971 por el Grupo Cerámico Triana. El motivo central original de Orce fue rescatado por la escuela Taller Plaza de España para realizar una nueva copia, obra finalizada en 2002, que es la que se muestra en la actualidad. El motivo central retirado fue depositado en los almacenes del Patrimonio del estado ubicado en los bajos del edificio de la Plaza de España.

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