Feria Del Campo de Madrid

Feria Del Campo de Madrid

Las ferias madrileñas tienen su origen en las dos ferias que se celebraban cada año en la Villa de Madrid desde el día 18 de abril de 1447. El Rey Juan II les concedió un privilegio que desagraviaba a la Villa por arrebatarla dos pueblos. 

Alfonso XIII concedió a la Asociación de Ganaderos del Reino la zona de la Casa de Campo, entre el arroyo Meaques -que pasa por la zona forestal, donde atraviesa pequeñas construcciones del siglo XVIII que es el principal curso fluvial que abastece al lago de la Casa de Campo, deposita su agua en el río Manzanares, al sur del puente del Rey– y la carretera de Carabanchel, para la exposición y concurso de ganados.

Este privilegio se dio entre 1925 y 1930, puesto que La Casa de Campo pertenecía a la corona desde que la adquirió Felipe II hasta 1931 cuando la República la declaró como parque público. Se declaró Jardín Histórico Artístico por lo que dejaron de celebrarse las ferias y exposición de ganado.

Las ferias tenían un carácter campesino, pero fueron cambiando y algunas crónicas recogen “…También se venden perlas como pollas, y como rica seda, verde esparto, camas de campo y coberteras de ollas…”.

Lope de Vega las llamó: “Notable revoltijo, donde se unía lo nuevo a lo viejo, motivo para la salida de paseo, el encuentro de damas y galanes, la compra, el obsequio, el celestineo, el enredo y hasta la tragedia…”

Patrimonio Nacional cede el 20 de abril de 1951 a la Delegación Nacional de Sindicatos unos terrenos en la Casa de Campo, cercanos a la Avenida de Portugal, mediante un alquiler simbólico de unas 1.600 pesetas. Son las Cámaras Sindicales Agrarias de las cincuenta provincias españolas las encargadas de levantar los pabellones con arreglo al estilo arquitectónico de cada una de ellas.

Se designa al arquitecto Francisco Cabrero Torres-Quevedo director de La Feria, siendo él el autor de la Escuela de Hostelería en 1956, y del pabellón de Cristal en 1964. Otros arquitectos que intervienen son: Alejandro de la Sota (Pabellón de Pontevedra), Secundino Zuazo (Pabellón de Canarias), Germán Valentín y Manuel Fisac (Pabellón de Ciudad Real). .

La primera Feria Nacional del Campo se inauguró el día 20 de mayo de 1950 en la Casa de Campo de Madrid. Este evento lo organizaron las Hermandades Sindicales de Labradores y ganaderos. La periodicidad de este evento era trianual salvo 2 ferias (la VIII y la IX) que tuvieron periodicidad bianual.

Veinte kilómetros de caminos y carreteras interiores, que se podían recorer con coches mecánicos y autobuses. con 456 pabellones, veinticinco de ellos eran extranjeros, de algunos países como Italia, Austria, Marruecos, Australia

La estación de metro de Lago, fue inaugurada en 1961 en plena expansión de la Feria del Campo, el importante certamen internacional de carácter agrario que tenía lugar muy cerca de ahí. El propio edificio que alberga la estación tiene un peculiar aspecto rural y folclórico, muy en la línea del resto de edificios construidos para el evento que pretendían mostrar los avances y logros de la agricultura española.

El acceso mediante arcos a la estación y el característico reloj que culmina el edificio, son junto al ancho hall, algunas de las características de esta estación, a la que llegaban muchos de los asistentes a las ferias.

Todas las provincias de España levantaron un pabellón representativo. Algunos de ellos son monumentos que fueron traídos piedra a piedra y reconstruidos in situ con fidelidad meridiana como eran en su lugar de origen. Fue la única a nivel Nacional, después se llamó Feria Internacional del Campo en las siguientes ediciones.

I Feria Nacional del Campo (1950)

II Feria Internacional del Campo (1953)

III Feria Internacional del Campo (1956)

IV Feria Internacional del Campo (1959)

V Feria Internacional del Campo (1962)

VI Feria Internacional del Campo (1965)

VII Feria Internacional del Campo (1968)

VIII Feria Internacional del Campo (1970)

IX Feria Internacional del Campo (1972)

X Feria Internacional del Campo (1975)

Los días 30 y 31 de mayo de 1950, a las once de la noche, en el recinto ferial de la Casa de Campo de Madrid, fue representada la obra teatral “El Alcalde de Zalamea” por la compañía de Educación y Descanso de Madrid.

En las Ferias del Campo de los años 1950 y 1953, el Cortijo de Badajoz obtuvo dos Medallas de Oro destacándose las cualidades agro-artesanales de Don Benito, Villanueva de la Serena y otras ciudades de Badajoz.

En la Feria Internacional del Campo de 1956, se expuso el brocal de un pozo simulado, hecho de una sola pieza de forma hexagonal realizado por artesanos canteros de Quintana de la Serena. Dicho pozo se encuentra en la Casa de Campo de Madrid y está situado a sesenta metros del embarcadero del Lago, entre la calle de la Ganadería y el Paseo del Embarcadero.

Es una impresionante obra ornamental de cantería y consta de dos piezas: una pieza troncopiramidal -que es el vaso del pozo- y la otra un arco de medio punto anclado al brocal, ambas de un precioso granito gris quintana abujardado con muchísimo esmero. El vaso es exagonal, con un perímetro de 5,40 m,  la parte que aflora desde el suelo tiene 1,40 m. aproximadamente, y la altura con el arco debe alcanzar unos 2,40 metros. El grueso de la piedra es de unos 40 cm. Parece ser que la idea fue de Agustín Donoso y la labor de cantería de su primo Paco.

Por el prestigio que adquirió en su primera edición, tomó carácter internacional en 1953 y se mantuvo vigente hasta 1975. Era una de las seis Ferias agropecuarias internacionales mas importantes.A ella acudían algunos países iberoamericanos y del resto del mundo. Se desarrollaban concursos ganaderos, con los mejores ejemplares de las distintas razas de ganado bovino y ovino, los últimos modelos de maquinaria y aperos de labranza, cerámica, se saboreaban productos típicos de cada provincia o país participante y había exhibiciones del folklore de coros y danzas de cada una de ellos.

Estaba estructurada como una mini ciudad con pabellones, construidos según  eran las características arquitectónicas de cada una de las provincia.

Algunas se correspondían con determinadas réplicas de los monumentos más emblemáticos, como era el caso del Pabellón de Toledo con la Puerta Bisagra, o de Zaragoza con la Puerta del Carmen, o un hórreo asturiano, así como otros pabellones especializados en las industrias agrarias.

Se podía visitar dela 21 de mayo, hasta el 21 de junio. Cada pabellón estaba atendido por paisanos ataviados con sus trajes regionales.Se dedicaba un día a cada provincia.

En un día se recorría toda la geografía española captando parte de su ambiente rural, folclórico y culinario, de donde se salía cargado de folletos, comprando algún que otro recuerdo y el estómago atiborrado de viandas y vinos autóctonos.

Por unos días Madrid se adentraba en el campo español del que siempre ha estado un poco alejado debido a su carácter industrial y administrativo.

Los pabellones aún perduran en su mayoría y son una clara muestra de la arquitectura propia de cada provincia e, incluso, algunos de ellos son monumentos que fueron traídos piedra a piedra y reconstruidos  con gran fidelidad como eran en su lugar de origen.Muchos de ellos siguen siendo utilizados en la actualidad, principalmente como restaurantes de lujo.

Uno de los monumentos más conocidos de Zaragoza: la Puerta del Carmen, una construcción neoclásica de 1789, originalmente era utilizada junto a otras doce puertas más, como vía de acceso a la ciudad.

Tiene gran interés histórico ya que fue testigo directo de la Guerra de Independencia, porque fue lugar de resistencia ante el avance francés durante los Sitios de Zaragoza. Proyectiles, balas y bombas dejaron sus cicatrices en la Puerta del Carmen que, una vez finalizada la Guerra de Independencia, se mantuvo en el mismo estado en el que quedó tras la batalla como prueba del gran heroísmo del pueblo aragonés.

En 1956, una copia exacta de la puerta del Carmen de Zaragoza fue instalada en la Feria del Campo junto a otras réplicas de monumentos y edificaciones típicas de distintas provincias españolas.

El Pabellón de INI (Ahora Pabellón de Cristal) era el Pabellón Central de Exposiciones con 30.000 metros cuadrados de superficie cubierta.

El 11 de julio de 1963, se cedía en pleno dominio al Ayuntamiento de Madrid la Casa de Campo, con la condición de respetar las concesiones que el Patrimonio Nacional había hecho a la Organización Sindical y al Ministerio de Agricultura.

Con el fin del régimen del general Franco llega también el fin de la Feria del Campo. Cayeron en el olvido la gran mayoría de los pabellones existentes, salvo aquellos más modernos y grandes que se utilizan como recinto ferial para diversas ferias. En 1977 todo el recinto de la Feria del campo pasó a ser patrimonio del Ayuntamiento de Madrid.

Se derribaron algunos pabellones como los de Cádiz, Jaén, Murcia y Coruña y se dejaron malograr otros. Las instalaciones se gestionan por el Patronato de la Feria del Campo que desde 1989 y desde entonces ha supuesto el desalojo de 15 pabellones, la demolición de otros 44 que junto con otras naves y otras construcciones ligeras desaparecidas suman 124 edificaciones.

En enero de 2001 el antiguo Patronato de la Feria del Campo se integra en la Empresa Municipal Campo de las Naciones que es la que actualmente gestiona la explotación del recinto ferial. En 2007 se contabilizaron 60 inmuebles con una superficie de 162.425 metros cuadrados, de los que solo se utilizan puntualmente unos pocos.

La iniciativa privada es la que se encargó de la rehabilitación y adecuación de algunos pabellones provinciales para restaurantes constituyendo el llamado “Paseo Gastronómico”.

Los pabellones provinciales que han sobrevivido:

En la Zona Oriental están los Servicios sociales del Ayuntamiento, un instituto de enseñanza secundaria, la Escuela de Hostelería Municipal y una piscina municipal, los restos de un pequeño auditorio al aire libre.

En la Zona Central en una explanada central donde se llevaba a cabo la exhibición de ganado y maquinaria en la Feria del Campo, ha sido ocupado por un pabellón deportivo cubierto (Arena Madrid) y un auditorio. Es en esta zona donde se habilitaron para la Audiencia Nacional varios pabellones para los macro juicios.

En la Zona Occidental se encuentra la Escuela de la Vid y de las Industrias Lácteas y un extenso viñedo, además de diversos servicios públicos municipales, como las dependencias del SAMUR-Protección Civil y la Sección Canina de la Policía Nacional.

El pabellón de Pontevedra: La Casiña ahora es El Balcón de Griñón. Barcelona: La Massía. La de Madrid ahora es La Cámara Agraria. Santander es ahora el Departamento de Policía.

La Feria del Campo desapareció, como tantas otras cosas. Es una verdadera pena…

En este vídeo cuenta todo sobre la Feria del Campo de 1965

http://www.rtve.es/alacarta/videos/revista-imagenes/feria-del-campo-1965/2858676/

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