María de Lago, defensora del Alcázar de Madrid

María de Lago, defensora del Alcázar de Madrid

Leyenda de María de Lago

Se hizo muy popular María en tiempos de las Comunidades de Castilla, por el valor que tuvo para defender los intereses del rey.

En 1520, es la época en la que los Comuneros de Castilla se levantan contra el poder de Carlos I de España. A Francisco de Vargas se le había encomendado la defensa del Alcázar de Madrid . Un día tuvo que viajar hasta Alcalá de Henares, con el fin de conseguir socorro para poder defender la fortaleza. María Lago, su esposa, se quedó al mando de la resistencia.

Los comuneros enterados de ello, salieron a su encuentro y acabaron con los hombres que él llevaba y se tuvo que volver a Alcalá. Los comuneros, capitaneados por el bachiller Gregorio Castillo y Juan Negrete, de la colación de San Ginés, ayudados por el pueblo madrileño, minaron el Alcázar por cuatro partes.

Doña María, hallándose con poca gente en la guarnición se vio obligada a defenderlo heroicamente causando bastantes bajas al enemigo. Las fuerzas sitiadoras colocaban delante de ellos a los hijos y parientes de los que estaban defendiendo el Alcázar creyendo que no seguirían atacando porque matarían a sus propias familias. Eso no fue impedimento para ellos porque continuaron peleando más bravamente que antes, animados y siendo ayudados por la alcaldesa en persona.

Las fuerzas invasoras la amenazaban con que matarían o harían presos a quienes intentaran entrar o salir del Alcázar y que una mujer no podía defender una fortaleza. A lo que ella contestó que trabajaban de balde si pensaban que por estar ausente el alcalde, ella ni los que con ella estaban habían de dejar de defender el sitio, que no mancharían su buen nombre y no dejarían de ser leales al reino ni ellos ni sus antepasados. Que estuvieran seguros que todos tenían la determinación de morir defendiéndose antes que cometer semejante traición a su rey. Y además para ello no hacía falta el alcaide, su marido

Y así fue, gracias a ella se siguió defendiendo el Alcázar con gran valor, fidelidad y energía. Siguió resistiendo el asedio, aunque el Alcázar terminó cayendo. Los asaltantes se repartieron todas las armas que estaban custodiadas, 1600 lanzas, 2.500 picas y 2.000 armas de fuego, el único desmán que cometieron fue el echar los muebles del corregidor a la calle, respetando la vida de la mujer. Más tarde, Carlos I confirió a María Lago el mando honorífico del Alcázar.

La historia real

Era hija de Don Juan de Lago y de Doña Catalina de Coalla, ambos de antiguas y distinguidas familias. Nació en Madrid y se casó con Don Francisco de Vargas Vivero, Regidor y Alcaide de los Reales Alcázares de Madrid nombrado por Doña Juana La Loca y Don Carlos I.

Era sobrino del Licenciado Vargas al que los reyes le consultaban cualquier tema desconocido para ellos y hubo una frase que se hizo muy famosa “Averigüalo Vargas“, aquello provocó el motín del pan.

Tuvieron Francisco de Vargas y Maria  un hijo  llamado Diego, que fue Paje de Carlos I y corregidor de Valladolid. Estuvo ausente el Alcaide de Madrid desde 1520, porque tuvo que marcharse como procurador de la Villa a las Cortes de Santiago-La Coruña hasta mayo de 1521. La guardia y custodia del Alcázar de Madrid quedó en manos del Teniente de Alcaide Pedro de Toledo. María residía en la Fortaleza junto a sus parientes. Su protagonismo ha sido documentado en dos ocasiones:

La primera por la carta que recibió de su marido en julio de 1520, cuando se había sublevado la Villa, seguramente pidiéndole noticias de lo que estaba sucediendo.

La segunda, en agosto del mismo año al estipularse en el acta de capitulación de la fortaleza.

…que la señora Doña Marìa, muger del señor  Francisco de Vargas, e sus hijos y los señores licenciados Diego de Vargas y Grauiel de Bivero, sus hermanos, en la salida e en todas las otras cosas, sean tratados como quien ellos son syn que ninguno se atreva a dezir ninguna descortesía, y que sy alguno lo contrario hiziere, sea del alcaide e comunidad gravemente castigado

Solo esto se sabe acerca de su participación en el movimiento Comunero. nada hace dudar del comportamiento del Teniente de Alcaide Pedro de Toledo, que fue quien realmente defendió el Alcázar y asumió la falta de recursos, ya que nunca recibió la ayuda prometida de refuerzos.

No sería normal que María hubiese tenido que hacer ninguna cosa para defender la fortaleza, solo por ser la mujer del alcaide. Se sabe que las alcaidías de fortalezas eran oficios militares que eran designadas por los reyes. Una vez que había que trasmitirse el mando solo podía seguir los cauces reglamentarios.

Se usó esta historia para silenciar la posible infidelidad a la corona. La guerra civil protagonizada por la revolución de los Comuneros, enfrentó a ciudades castellanas contra los Gobernadores impuestos por Carlos I que estaba en Flandes.

De esta manera ensalzaron a personajes que habían sido fieles a la corona, para quitarles importancia a los que se sublevaron. Se ensalzó así a María ya que el marido no estaba presente en esos momento de la contienda. Este era muy critico con Carlos I, pero no se llegó a decantar por ninguno de los dos lados.

Fue Fray Prudencio de Sandoval quien sacó a relucir la figura de María, luego los demás cronistas copiaron sus palabras.

El Alcázar se rindió seguramente por falta de víveres y de la falta de refuerzos.

 

Historia real http://elmadridmedieval.jmcastellanos.com/#

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