Los libros plúmbeos o libros de plomo

Los libros plúmbeos o libros de plomo

En 1588 se derribó el alminar de la mezquita mayor nazarí de Granada porque se quería construir sobre ella una catedral. Se llamaba la “Torre Vieja” y no muy lejos de las tumbas de los Reyes Católicos, obstaculizaba la construcción de la tercera nave de la Catedral de Granada.

Primeros descubrimientos

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El día de San Gabriel, apareció un cofre que se abrió al día siguiente, día de San José. En él había:

Un pergamino, una tablita con la imagen de Nuestra Señora en traje “egipciano” (gitano), indumentaria prohibida a los moriscos, y otros objetos curiosos, un trozo de un manto de la Virgen y los huesos de San Esteban.

El pergamino está fechado en el siglo I, pero está escrito en castellano del siglo XVI. En él se anunciaba la próxima aparición de unos libros que serían una revelación.

Este pergamino resultó ser un autentico mapa, daba noticias de San Cecilio, pues gracias a sus indicaciones encontraron pocos años después dicho tesoro oculto por los Sarracenos durante 800 años.

El arzobispo de Granada, don Juan Méndez de Salvaterra, pidió permiso a Felipe II, ávido coleccionista de reliquias, y al papa Sixto V, para investigar la autenticidad del contenido de esta caja de plomo, y convocó una Junta Mayor.

El licenciado Luis Fajardo, catedrático de árabe en la Universidad de Salamanca, el arabista Miguel de Luna, y Francisco López Tamarid, racionero mayor de la catedral tradujeron el pergamino, además de la interpretación de Alonso del Castillo, médico morisco e intérprete de Felipe II.

Descubrimiento de las planchas de plomo

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El 15 de marzo de 1595 un buscador de tesoros de Jaén, Sebastián López,en el Monte Valparaíso -que era como se denominaba al Sacromonte de Granada antiguamente- encontró unas planchas de plomo con inscripciones en árabe y otra en latín que decía: “cuerpo quemado de San Mestión Mártir. Fue martirizado en tiempo del Imperio de Nerón“.

Ese mismo año el nuevo arzobispo de Granada Pedro de Castro ordenó excavaciones de las cuevas del monte.

Los libros aparecieron con las reliquias y los restos de santos y mártires, como san Tesifón y san Cecilio. Este último es el actual patrón de Granada, que era un árabe cristiano que habría acompañado a Santiago.

Son 21 libros -223 planchas circulares de plomo de unos diez centímetros de diámetro – tallados con buril. Tratados religiosos, que se suponía que eran del siglo I y hacían pensar que el islam y el cristianismo se fundían en una sola religión revelados por la Virgen María.

Tenían dibujos indescifrables y textos en latín y en extraños caracteres árabes, que se llamaron salomónicos en el periodo posterior a la sublevación de las Alpujarras. Se interpretaron como el quinto evangelio que habría sido revelado por la Virgen en árabe para que se divulgara en España.

Después del hallazgo anterior apareció una lámina con lápida de San Hiscio, discípulo del Apostol Santiago, huesos, una calavera y el primer libro “De Fundamentum Eclesiae”.

En días y años sucesivos, hasta 1.599 aparecieron nuevas láminas con otros textos y noticias más concretas de San Cecilio martirizado junto a seis compañeros por los romanos.

Además, se encontró el “Evangelio de Bernabé o de Bartolomé“. En él, el propio Jesús reconoce reiteradamente que él no es el Mesías, sino el precursor de Mahoma. En esta versión tampoco Jesús es crucificado, sino que lo es Judas, por lo cual no hay resurrección.

El 30 de abril de 1600 el arzobispo Castro leyó la calificación de las juntas, que proclamaron como auténticas las reliquias. Se trataba ahora de una situación muy emocionante y divisiva, ya que la nueva corte de Felipe III emprendía la campaña para desterrar a los moriscos, precisamente el grupo favorecido por los documentos.

Cada nuevo descubrimiento era motivo festivo. La aristocracia y las organizaciones corporativas celebraban procesiones y se levantaban cruces conmemorativas como:

  • La de los maestros hiladores de la seda (1604)
  • La de los ganapanes o palanquines de las plazas Nueva y Bib-rambla (1602)
  • La realizada en 1595 por los canteros y soldados de la Alhambra.

De las 1.200 cruces erigidas solo quedan cuatro.

Al ser las reliquias declaradas auténticas, el Arzobispo de Granada D. Pedro de Castro Cabeza de Vaca y Quiñones, funda en 1607 la Colegiata dedicada a San Cecilio para dar culto a los Santos mártires.

Se convierten las Santas Cuevas en un espacio que concentró las prácticas religiosas de la sociedad de entonces.

La idea de la creación de estos “montes sacros” se debe al franciscano Fray Bernardino Caimi después de un viaje que realizó a Tierra Santa. Así pasó de llamarse el Monte Valparaíso a denominarse del Sacromonte.

Los libros Plúmbeos en Roma

Los libros fueron enviados a Roma para analizarlos. Luis Tribaldos de Toledo -humanista, geógrafo e historiador español- los consideró falsificaciones, pero el arzobispo Pedro Vaca de Castro favoreció en su época distintas traducciones que aumentaron la confusión hasta que en 1682 fueron declarados falsos y heréticos por el papa Inocencio XI, que los condenó por sus “ideas mahometanas, puras ficciones humanas fabricadas para ruina de la fe católica”.

Si embargo las reliquias y los huesos están considerados sagrados por la Iglesia y custodiados en Granada y en El Escorial, donde se encuentra el trozo de manto de la Virgen, que se cree que curó a Felipe II de un ataque de gota.

Según Henry Kamen -historiador británico- el fraude fue realizado “por dos prominentes moriscos, Miguel de Luna – médico, escritor, historiador y traductor español de los siglos XVI y XVII- y Alonso Castillo -escritor, médico y traductor, de finales del siglo XVI y comienzos del XVII-, que trataban con ello de unir la cultura islámica con la fe cristiana. Fue un intento de reclamar un lugar para el cristianismo árabe dentro del marco del catolicismo ibérico”.

Según Julio Caro Baroja, -antropólogo, historiador, lingüista, folklorista y ensayista español, sobrino del escritor Pío Baroja y del pintor y escritor Ricardo Baroja-:

“en el famoso asunto de los plomos del Sacro Monte intervinieron moriscos conocedores del idioma árabe, que demostraban tener unas fuertes convicciones cristianas, al menos exteriormente, y los escritos apócrifos que componen el núcleo central de la falsificación parecen responder —en parte— a un intento de aproximar ciertos elementos de la tradición islámica a la fe cristiana”.

Se cree que fue un intento de los moriscos granadinos de ‘hacer’ una religión que uniese cristianismo e islam para evitar su expulsión de España y la desaparición de sus creencias.

La pragmática promulgada en 1567 por Felipe II, quien nunca quiso su destierro, básicamente quitó a los moriscos su estilo de vida, prohibiéndoles, entre otras cosas, hablar, leer y escribir en árabe, vestir y celebrar fiestas a lo árabe, usar nombres árabes, e inclusive bañarse en los hamman.

Documental sobre Los libros Plúmbeos

Los libros Plúmbeos-El Sacromonte

El director Óscar Berdullas recrea la historia en un documental de los hallazgos del siglo XVI que dieron origen al nacimiento de San Cecilio como patrón de la ciudad y a la inmaculada concepción de María. La película, que fue producida por JK UnSinVivir PC, y que está interpretada por la actriz Griselda Qmar.

La virginidad de María, pronto tuvo una gran trascendencia que llega hasta nuestros días en el cristianismo. “El inmaculismo viene de aquellos días”, señala Berdullas. De hecho, la Fuente del Triunfo es el resultado de la victoria de quienes creían en la virginidad de María en el siglo XVII frente a quienes aquello les resultaba imposible.

Los Libros Plúmbeos podrían ser del morisco converso Miguel de Luna. “Era un hombre muy culto, muy instruido, de familia noble, que ya había participado, junto al arzobispo de Toledo, en otras falsificaciones, como la de la Cruz de Caravaca. Lo que sí queda descartada es la participación de Alonso del Castillo, otro de los grandes traductores de la época”, comenta Berdullas, que lanza anécdotas muy curiosas:

“En aquella época, la Inquisición era tan poderosa”, explica el director, “que podían denunciarte ante ella por lavarte, por cocinar con aceite de oliva o por sentarse en el suelo con las piernas cruzadas”. Todo ello se relacionaba con el Islam, como el hecho de que se comiera cus-cús, cuya prohibición dio lugar a platos como la paella.

Estos libros pretendían ser:

El evangelio del apóstol Santiago el Zebedeo, traducido al árabe por su discípulo Tesifón (Ibn ‘Attar).

Son invocaciones a Dios y los preceptos que la Virgen María le dio a Santiago. La Virgen le declara a San Pedro en el “Libro de la historia de la verdad del evangelio”:

“Y dígoos que los árabes son una de las más excelentes gentes, y su lengua una de las más excelentes lenguas. Eligiólos Dios para ayudar su ley en el último tiempo después de haberle sido grandísimos enemigos. Y darles Dios para aquel efecto poder y juicio y sabiduría, porque Dios elige con su misericordia al que quiere de sus siervos. Como me dijo Jesús que ya habrá precedido sobre los hijos de Israel los que de ellos fueren infieles la palabra del tormento y destruición de su reino que no se les levantará cetro jamás. Mas los árabes y su lengua volverán por Dios y por su ley derecha, y por su Evangelio glorioso, y por su Iglesia santa en el tiempo venidero.”

Según su historia, la Virgen María mandó a Jacobo (Santiago) a Hispania, guiado por el Arcángel Gabriel, para esconder estos libros en varios sitios en Granada.
“Ve con este libro a la extremidad de la tierra que se llama España, en el lugar donde resucita un muerto. Guárdalo en él. Y no temas de él porque Dios le guardará a ti y a los que fueron contigo con ojo de solicitud en el mar como guardó a Noé en el arca, y en la tierra como se guardó a Jonás en el vientre de la ballena hasta que lo dejó en ella” (208). “Y enterrólos en la tierra para el tiempo decretado” (242).

Los títulos de los libros plúmbeos encontrados son los siguientes:

Escritos por Tesifón:

  1. . De los fundamentos de la fe
  2. . De la esencia veneranda
  3. . Fundamento de la Iglesia
  4. . Ritual de la Misa de Santiago Apóstol
  5. . Libro de la predicación de Santiago Apóstol
  6. . Oración de defensorio de Santiago
  7. . Libro de los insignes hechos de nuestro Señor Jesucristo y de María Virgen, su Madre
  8. . Del galardón de los creyentes en la “Certidumbre del Evangelio”, en el que hay ocho preguntas hechas a Santa María por Santiago Apóstol, portaestandarte de la fe
  9. . Oración y defensorio de Santiago Apóstol, hijo de Xameb Zebedeo, contra todo género de adversidades
  10. . Llanto de Pedro, Apóstol y Vicario, después de la negación de nuestro Señor
  11. . Historia de la Certidumbre del Santo Evangelio

Los que aparecen escritos por Cecilio son:

12. De los grandes misterios que vio Santiago Apóstol en el Monte santo.
13. Libro de los enigmas y misterios que vio la Virgen Santa María por la gracia de Dios en la noche de su coloquio espiritual, según declaró a Santiago Apóstol.
14. Libro de las sentencias acerca de la fe, manifestado por Santa María, Virgen Inmaculada, a Santiago Apóstol, traducido al árabe por mandato de Santa María, por Cecilio Elbelradí.
15. Historia del sello de Salomón, hijo de David, profeta de Dios, según Santa María.
16. De lo comprensible del divino poder, clemencia y juicio sobre las criaturas.
17. Libro de hechos de nuestro Señor Jesús y de María Virgen, su madre.
18 y 19. Libro de los hechos de Santiago Apóstol y de sus milagros (dos partes)
20. Libro de misterios grandes.
21. Libro del conocimiento del divino poder y tolerancia y aceleración en las criaturas.
22. Libro de la casa de la paz y del tormento.
23. De la naturaleza del ángel y de su poder.

Devolución de los libros Plúmbeos a Granada

Libros Plúmbeos
Abadía del Sacromonte

Estos documentos han permanecido en los archivos vaticanos desde 1642 hasta Junio del año dos mil, por las gestiones realizadas por el Arzobispo Cañizares,fueron entregados por el Vaticano a la Abadía del Sacromonte, junto con el soporte informático de todo el proceso.

Los plomos suman doscientas cincuenta y seis láminas circulares, con texto árabe, y la documentación abarca diez CD.

Trescientos dieciocho años después, el 17 de junio de 2000, el entonces cardenal Prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe Joseph Ratzinger -hoy Papa Emérito-, hizo entrega al Arzobispo de Granada, don Antonio Cañizares, de todos los documentos que se llevaron a Roma para ser autentificados.

Se devolvieron los libros de plomo, -un total de 235 láminas-, junto con el pergamino de la Torre Turpiana y la Bula de erección de la Abadía emitida por Inocencio XI, y toda la documentación-digitalizada- que se elaboró durante su proceso de estudio.

San Cecilio y los Varones Apostólicos

Según una tradición cristiana medieval de la leyenda de los siete varones apostólicos y el Códice Emilianense, que son documentos del siglo X que están basados en textos más antiguos, San Cecilio fué uno de los siete varones apostólicos.

Cecilio, Torcuato, Tesifón, Segundo, Indalecio, Eufrasio y Esiquio eran  discípulos del apóstol Santiago y fueron enviados desde Roma por San Pedro y San Pablo a evangelizar Hispania.

En la ciudad de Ucci, ahora llamada Guadix, acamparon fuera de la ciudad mientras algunos de ellos fueron a comprar víveres.

En el pueblo se celebraban las fiestas de Jupiter, Mercurio y Juno y los recibieron con muy malos modos, persiguiéndoles.

En su huída, los 7 cruzaron el puente del río y este se derrumbo cuando pasaban los perseguidores, cayendo al agua.

Ante esta señal, fueron recibidos bajo la tutela de la Noble matrona Luparia, quién recibió bautismo después de hacer construir una basílica para el culto y un baptisterio.

Después se quedó Torcuato en Acci (Guadix) y el resto por las demás zonas de la región. Tesifón a Bergi (Berja), Esiquio a Carcese (Carcesa), Indalecio a Urci (Almería), Segundo a Abula (Abla), Eufrasio a Iliturgi, cerca de Andujar y Cecilio a Elvira, próxima de Granada.

Durante una persecución contra los cristianos de Illíberis (Granada), San Cecilio fue apresado junto con sus discípulos y sufrió martirio en el año 65, aún en tiempos de Nerón. Fue quemado en una de las cuevas del Sacromonte, donde se encontraron sus cenizas, y las de San Tesifón y San Hiscio, discípulos del apóstol.

La Leyenda de la Piedra Blanca y la Piedra Negra

Cuenta una antigua historia cuyos orígenes se desconoce, que al contacto con la piedra negra, se encontrará a su media naranja en el plazo de un año.

Hallará a la única persona en el mundo capaz de completarlo por completo, su verdadero amor eterno.

Pero al tocar la piedra blanca, nuestra pareja actual desaparecerá para siempre de nuestras vidas. Normalmente quien toca la piedra blanca… suele tocar de nuevo la negra por si acaso.

Vídeo de Los libros Plúmbeos

 

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Para leer mas

http://elpais.com/diario/2000/06/29/cultura/962229603_850215.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Plomos_del_Sacromonte

http://www.granadahoy.com/ocio/misterio-Libros-Plumbeos-documental-Granada_0_556744466.html

http://nuestropasadoandalusi.blogspot.com.es/2010/06/los-libros-plumbeos-del-sacromonte-un.html

http://morisquillos.blogspot.com.es/2013/03/los-libros-plumbeos-del-sacromonte.html

http://www.amigosabadiasacromonte.es/?r=4&s=15

http://photography-ka.blogspot.com.es/2014/02/el-sacromonte-i-las-santas-cuevas.html

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8 comentarios en “Los libros plúmbeos o libros de plomo

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Como siempre, tus post perfectamente documentados, nos descubren acontecimientos poco conocidos de nuestra historia, amen de resultar muy entretenidos de leer. ¡Enhorabuena!
    Un abrazo 🙂

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  3. Está claro que en la religión hay muchas luces y sombras, pero que exista documentación que fundamente que el islam y el cristianismo prácticamente son uno, es una bomba de relojería, y sobre todo por lo que estamos viviendo hoy en día.
    Interesante artículo 🙂

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    1. Ten en cuenta que se cree que se trata de falsificaciones hechas por gente muy inteligente para evitar la expulsión de los moriscos. De todas maneras no sirvió de mucho ya que durante el reinado de Felipe III hubo la gran expulsión de estos. Un saludo 🙂

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