“Está en el quinto pino”

“Está en el quinto pino”

La expresión“Estar en el quinto pino” quiere decir que alguien o algo está muy lejos. Otra frase con el mismo significado es “Estar donde Jesucristo perdió las sandalias” (en países como Chile es más típico decir “Estar donde el diablo perdió el poncho”). 

vulgarmente se dice que un lugar determinado está ‘en el quinto coño’, ‘en el quinto carajo’, e incluso ‘a tomar por culo’.

Origen de la expresión

Se cuenta que el origen de este dicho está en Madrid. En el siglo  XVIII, mientras gobernaba el rey Felipe V, que fue el primer Borbón en ser rey de España.

Se plantaron cinco pinos. El primero de ellos estaba en lo que hoy sería el comienzo del Paseo del Prado, cerca de Atocha. Los otros cuatro fueron plantados a una gran distancia los unos de otros y llegaban hasta lo que hoy llamamos Nuevos Ministerios, punto donde estaba el quinto y último pino.

No es que plantasen solo cinco pinos, ya que muchos pudiesen pensar que Felipe V al no estar en sus cabales (ver Felipe V) lo hubiese mandado hacer así, sino que estos estaban acompañados de otros tantos ejemplares de arboles de distintas especies.

Los madrileños de entonces utilizaban estos pinos para sus citas: te espero en el primer pino o en el tercero.

El quinto, el pino que estaba más alejado era donde se citaban los amantes para verse a escondidas y tener sus encuentros amorosos. Lo hacían así porque en esa época no se podían besar o acariciarse en público porque estaba mal visto.

Cuando las chicas quedaban para verse con algún pretendiente, iban acompañadas de las típicas carabinas. Éstas le daban cierto espacio para que los enamorados pudieran decirse cosas bonitas sin que los perturbaran, pero nunca podían ir más allá del quinto pino.

Aunque también no hace tantos años, durante la dictadura tampoco se permitía ni siquiera estar muy juntos, cuanto menos besarse en público, ya que la autoridad les llamaba la atención. Gracias a Dios estas costumbres han cambiado, pero esa es otra historia…

Un texto del Moguer de Juan Ramón Jiménez:

«¿Qué pino era aquel Quinto, y por qué cañada de morales y naranjos, a qué aurora grana y chorreante de Moguer, olorosa a azahar y resina con rocío, podría yo haber llegado, adolescente, a él, en mi caballo colorado? […] Para mí el Quinto Pino estaba siempre en los pinares confusos de entre la Dehesa de los Caballos del mar».

El quinto pino ha sido usado como:

  • Nombre de emisoras de radio (Onda Quinto Pino),
  • Hoteles (hay uno así llamado en Pino, Zamora),
  • Obras de teatro y cinematográficas (Un drama en el quinto pino),
  • Restaurantes (el de Nueva York está especializado en tapas, el de Chipiona en pescados y el de El Ejido ofrece un medio menú del día de cinco euros),
  • Casas rurales, una pulsera (puede comprarse por un módico precio en El Corte Inglés)
  • Bares (en el de Ponferrada sirven la cerveza artesana berciana Aora y mejillones a la plancha).

En los bares, sobresale el del distrito madrileño de Hortaleza, un templo del rock, un garito según otros, al que el grupo Porretas dedica su canción En El Quinto Pino.

En ella enumera sus buenos deseos ante la parranda que van a disfrutar, «a ver si alguna vez termina bien la noche». Entre otros, «que no acabemos muy tiraos, que no perdamos el sentido, que el garrafón no sea del chino. Y volvamos a vernos otra vez… Y volvamos a vernos en el Quinto Pino».

O Quinto Pino también es un lugar de la parroquia de Pastoriza (Arteixo) en Galicia.

Mandar al quinto pino

quinto, enfado, no hay quinto malo

La expresión “Mandar al quinto pino” la usamos cuando queremos que alguien se vaya lejos y nos deje de molestar.

Hay una segunda teoría que indica que ‘El quinto pino’ sería una forma de referirse a los cadalsos que en las grandes ciudades se colocaban en época moderna en los cruces de los caminos, a las afueras, para hacer ver a los forasteros que allí se hacía cumplir la ley.

En Barcelona, la quinta horca o de la Trinitat, era la que se encontraba más distante de todas. A ella llegaban exhaustos los miembros de la Cofraría de la Sang (Cofradía de la Sangre), piadosa congregación de carácter privado, cuya misión consistía en recoger los cuerpos de los ajusticiados para darles cristiana sepultura.

En Toledo También existía una cofradía así. Ver La puerta de La Sangre y la leyenda del Prado de los Ahorcados, Toledo o “Me trae por la calle de la amargura”

En catalán existe la expresión la quinta forca con idéntico sentido que el ‘quinto pino’, así como otra muy similar: la quinta punyeta.

La quinta columna

Otra expresión es ‘quinta columna’. El general Queipo de Llano, en el asedio a Madrid habla de cuatro columnas que atacaban la capital desde fuera y una quinta dentro de ella. Es una de las expresiones castrenses que –como ‘guerrilla’ o ‘flotilla’- se exportaron desde España a otras lenguas.

Representa al grupo organizado que en la guerra actúa clandestinamente dentro de un país a favor del enemigo.

En una carta enviada por Próspero Merimée a la Condesa de Montijo, que era madre de la emperatriz Eugenia, la esposa de Napoleón, escribe sobre un cuarto ejército (quatrième armée) que el canciller prusiano Bismack ya tenía a su favor en el centro de París.

Los quintos

quintos, soldados, jovenes,

Quinto’ era sinónimo de recluta. Antes se tenía la costumbre de sortear a los mozos aptos para el servicio militar. Debían ir obligatoriamente uno de cada cinco muchachos candidatos. Así los que se libraban podían trabajar la tierra o dedicarse a diferentes oficios en los que eran necesarios.

quinto, mili, quinto pino
Juan II de Castilla

Esta costumbre viene de la llamada ‘contribución de sangre’ que se creó en el siglo XV por el rey Juan II de Castilla  (1406-1454). Impuso la obligatoriedad del sustento del ejército real a través de una aportación económica o bien mediante una contribución de sangre, la cual consistía en que uno de cada cinco mozos mayor de edad se incorporase a la milicia.

Esta disposición la retomó Felipe V  en 1705 y continuó hasta hoy, aunque ya no haya servicio militar obligatorio.

Muchos españoles murieron como héroes, lejos de su país y muchos lo tuvieron que hacer porque no tenían las 2.000 pesetas para librarse del servicio militar.

Fue una guerra injusta y miles de españoles salieron de sus pueblos, de sus huertas, de sus aldeas y fábricas, simplemente por el hecho de ser pobres. Por eso tuvieron que ir la guerra y murieron en ella. Algunos de ellos fueron los héroes del 98, los últimos de Filipinas o la guerra de Cuba

Aunque el servicio militar ha desaparecido en España, en muchos lugares los quintos se han convertido en una tradición festiva, por la que los jóvenes, al cumplir la mayoría de edad, hacen una especie de fiesta para recordar a los antiguos quintos.

Se llama quintos a los alumnos aspirantes del Colegio de Guardias Jóvenes Duque de Ahumada de Valdemoro durante su primer año en el Colegio y en el segundo año se los denomina “polillas”.

También se utiliza el término para señalar a aquellos que son de la misma edad o que habían realizado en el mismo año el servicio militar (ser de la misma quinta).

No hay quinto malo

toro, quinto, torear, plaza,

No hay quinto malo’ se deriva del mundo taurino. Antiguamente, en las corridas no se sorteaba el orden de la lidia de los toros, sino que era el ganadero quien lo organizaba, ya fuera por la presteza o la bravura del astado.

Solían ubicar en quinto lugar al que, se suponía, podía dar más entretenimiento en el ruedo. Fue el gran Mazzantini quien impuso la costumbre del sorteo en las corridas.

Parecería que esto se fuese a conseguir mejor con el último, pero no es así, porque en aquellos tiempos muchos aficionados se marchaban después de picado el sexto, o cuando el matador le daba los tres o cuatro primeros muletazos».

Los cosos taurinos quedaban más bien lejos de los centros de población, y ese es otro de los motivos por los cuales «la pelea del sexto pasaba más desapercibida que la del quinto, y además era raro que al acabar el festejo el público se quedase para aplaudir al último toro en el arrastre o exigir la vuelta al ruedo del mismo».

Hay quien cuenta que hubo otra explicación. Hubo un tiempo en que eran más habituales las corridas de ocho toros. A mitad del espectáculo, tras la muerte del cuarto astado, había un periodo para el descanso para el público, lo cual propiciaba que se esperase con ansiedad el quinto toro.

Pero José María Iribarren en El porqué de los dichos no está de acuerdo. Sentido, origen y anécdota de los dichos, modismos y frases proverbiales de España con otras muchas curiosidades (Pamplona: Gobierno de Navarra, Departamento de Educación y Cultura, 1997) confirma que el proverbio se explica del modo que primeramente indicábamos.

En su opinión, las corridas de ocho toros fueron un festejo excepcional, ajeno a la norma. Por ello, al ser indiscutiblemente más habituales las corridas de seis toros, cabe pensar que el espacio para la merienda se planteara a mitad de la corrida, pero entonces el dicho se habría aplicado con mejores argumentos al cuarto que al quinto toro.

Quinta

casa, andalusí, quintos, quinta,

Quinta’ es una casa de campo, finca rústica, granja o finca de recreo de cierta extensión. Antiguamente los colonos que vivían en ellas pagaban una renta de una quinta parte de lo que cosechaban. El arrendatario (llamado quintero) se lo entregaba al dueño de una finca.

En España esta costumbre tiene sus raíces en la cultura agraria de época andalusí, que estipulaba el jums o quinta fracción de los frutos que el arrendatario tenía que pagar al dueño de sus tierras.

En América en el siglo XVI, el término quinta aludía a la quinta fracción de terreno que un adelantado, como representante de la corona, adjudicaba a un nuevo vecino español o mancebo de la tierra; estas “quintas” pasaron a ser huertas con alguna vivienda adjunta.

Estas huertas-quintas- servían para aprovisionar a una villa (con el significado de ciudad), aprovisionamiento que incluía frecuentemente la producción de vinos.

En Argentina y Uruguay se utiliza la denominación quinta o casa quinta para referirse a un tipo de propiedad destinada generalmente a pasar los fines de semana o los períodos vacacionales no muy lejos de las grandes ciudades.

Quinta, a secas, alude a una pequeña o mediana huerta o extensión de terreno donde se cultivan generalmente frutales u hortalizas, muchas veces formando parte de una propiedad o vivienda, aunque ésta se encuentre en una ciudad.

En Chile, la casaquinta es de origen colonial (siglo XVII) y es una propiedad de al menos una o dos hectáreas rodeada de altos muros por sus cuatro costados.

La casaquinta española se compone de uno o dos patios interiores cerrados rectangulares, un patio principal para los dueños y un patio secundario destinado a la servidumbre, a través de él se pasaba a un sector destinado a la agricultura de árboles frutales y el esparcimiento. Colindante a la casaquinta estaba la parcela, fundo o chacra destinado al pastoreo.

En el Perú, muchas de ellas son de gran valor histórico, además de nombrarse según el apellido de la familia que la poseía:

  • La Quinta de Tirado, lugar donde se conspiró durante el periodo independentista
  • La Quinta Landázurí Lugar donde fue capturado el general venezolano José Trinidad Morán, durante la guerra entre caudillos peruanos del siglo XIX
  • La Quinta Tristán, donde durante la guerra que sostuvo la Confederación Perú Boliviana, se llevaron a cabo reuniones que culminaron con el Tratado de Paucarpata, entre otras.

Si te ha gustado mi artículo y quieres recibir todos los nuevos contenidos puedes suscribirte a mi blog https://exprimehistorias.wordpress.com/

Y si quieres oír y ver la historia suscríbete a mi canal de YouTube https://goo.gl/5mMkyM

Relacionados

“Meterse en camisa de once varas”

“Tener más orgullo que don Rodrigo en la horca”

“Para ti la perra gorda”

“Tomar por el pito del sereno”

“Tienes más huevos que el caballo de Espartero”

“Quien fue a Sevilla, perdió su silla”

“Irse por los cerros de Úbeda”

Para leer mas

Sitio de Baler y los últimos de Filipinas

El quinto pino

El origen de la expresión el quinto pino

¿Donde está el quinto pino?

Estar en el quinto pino

Origen del quinto pìno

En el quinto pino

Quinto pino

Contribución de Sangre

Origen de la expresión el quinto pino

Orígenes de algunos dichos populares

Anuncios

14 comentarios en ““Está en el quinto pino”

  1. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s